DAKAR 2018

PERÚ, CINCO AÑOS DESPUÉS

Para su 40ª edición, que será también la 10ª en el continente sudamericano, el Dakar vuelve a encontrarse con el Océano Pacífico y, sobre todo, con las dunas de Perú, que los pilotos afrontarán después de haber disfrutado durante algunos días de la capital, Lima. La selección continuará en Bolivia, donde tendrá lugar la jornada de descanso en el fantástico ambiente de La Paz. Pero en entusiasmo y buen humor, pocos les ganan a los argentinos, en especial a los oriundos de Córdoba, donde por primera vez se celebrará la llegada final del Dakar.

LIMA

La capital de Perú está clasificada en el 5o puesto de las ciudades de Latinoamérica. Se distingue sobre todo por los edificios antiguos de su casco histórico, reconocido como patrimonio mundial por la UNESCO. En la Ciudad de los Reyes, los pilotos y las tripulaciones que terminaron el Dakar 2012 conocieron el esplendor de la Plaza de Armas, donde habían acudido un millón de espectadores. Los aficionados acudieron masivamente al paseo marítimo de Magdalena para las «verificaciones» en 2013 y al podio de salida de Chorillos. Se ha fijado una nueva cita para ellos.

LA PAZ

Los poderes administrativos del país están repartidos en dos capitales: Sucre, que alberga los organismos judiciales supremos, y La Paz, que se distingue sobre todo por ser la capital con mayor altitud del mundo, situada a 3 600 metros por encima del nivel del mar… ¡donde el agua hierve a 87°! Dentro de esta atmósfera de oxígeno rarificado, los participantes en el Dakar se quedaron especialmente sorprendidos con la energía y el entusiasmo desplegados por los habitantes que acudieron a apoyarlos el año pasado en la jornada de descanso.

CÓRDOBA

La segunda ciudad argentina en importancia es también una de las insignias de la vida intelectual y cultural del país. En parte debe su dinamismo a la juventud estudiantil, que representa el 12 % de su población, uno de los índices más altos del mundo. Para los amantes del rally, se trata sobre todo de una de las mangas más prestigiosas del campeonato del mundo. Carlos Sainz ha dejado allí recuerdos aún vivos en el corazón de los espectadores, mientras que Sébastien Loeb convirtió la ciudad en uno de sus lugares talismán (¡8 victorias consecutivas entre 2005 y 2013!). Paradójicamente, sería en estas pistas donde perdería todas sus opciones de victoria en la penúltima etapa del Dakar 2017.